Martes 18.06.2019

Sepa cómo dejar de fumar suma años y calidad a nuestra vida

La gente que fuma tiene una expectativa de vida de varios años más baja que el resto y dedica gran cantidad de recursos económicos a su adicción. No es fácil dejar el cigarrillo pero tampoco imposible. Conozca los pasos que deben darse cuando uno se decide y que técnicas pueden ayudarlo a lograr su objetivo

 

Pese a que no es una tarea fácil ya que se trata de una adicción, existen numerosos recursos muy efectivos para conquistar una vida libre de humo. El tabaquismo es responsable de la muerte de más de 5 millones de personas en todo el mundo cada año. Y es una barrera concreta contra la longevidad: se calcula que los fumadores viven un promedio de entre 10 y 15 años menos que los no fumadores. Y se sabe que la mitad de las personas que fuman va a morir de una enfermedad relacionada al consumo de tabaco. Esto convierte al cigarrillo en la principal causa de enfermedades, discapacidad y muerte prevenible del mundo.

Pese a la evidencia que muestra lo perjudicial que resulta fumar y aunque la mayoría de los fumadores tiene deseos de abandonar el cigarrillo, hacerlo no es fácil porque el tabaquismo está sostenido por una triple dependencia: social, psicológica y química. La adicción se debe, principalmente, a que el tabaco contiene un componente activo llamado nicotina que actúa sobre el sistema nervioso central. Cuando una persona fuma un cigarrillo, la nicotina que se absorbe llega al cerebro en 7 segundos y aumenta la liberación de dopamina, neurotransmisor encargado de producir placer. Como luego de unos minutos este efecto desaparece, el fumador debe consumir otro cigarrillo para repetir esa sensación placentera favoreciendo el desarrollo de la dependencia física.

Según el Atlas Mundial del Tabaco elaborado por la OMS, en la Argentina aún fuman 6.167.000 adultos y 320.000 adolescentes; y cada año 41600 personas mueren por el consumo de tabaco

Entre las barreras que se interponen en la meta hacia una vida libre de cigarrillo el síndrome de abstinencia y el aumento de peso suelen ser los temores más frecuentes.

 

LA ABSTINENCIA.

Cuando la incorporación de nicotina se suspende, el organismo reacciona a través de una serie de síntomas físicos y psicológicos que producen malestar. Frente a este efecto es importante considerar dos cosas:

1. Existen recursos efectivos para reducir su impacto.

2. La urgencia por fumar puede ser un deseo intenso pero dura solo unos segundos; por eso es fundamental contar con herramientas para afrontarlo exitosamente.

 

EL AUMENTO DE PESO.

 La abstinencia de nicotina altera el metabolismo y aumenta el apetito como consecuencia de una mayor actividad de otro químico cerebral: el neuropéptido Y. En las personas que inician el abandono del tabaquismo sin una consulta nutricional, esto puede favorecer el aumento de entre 5 y 7 kilos en 12 semanas.

Aquí conviene considerar otras dos cosas:

1. Los beneficios de dejar de fumar superan ampliamente el perjuicio momentáneo del engorde;

2. Si se engordaran algunos kilos, si deja de fumar y luego se compromete con un plan de alimentación y ejercicio que le permita recuperar su peso habrá ganado la batalla.

Existen numerosos recursos para lograr este saludable objetivo. Hoy, dejar de fumar es posible. Lo único que tiene que hacer es tomar la decisión de abandonar el cigarrillo y pedir ayuda  profesional.

 

SEÑALES DE ABSTINENCIA

Al dejar el cigarrillo es posible que sienta, durante 2 semanas...

Mal humor, ansiedad, nerviosismo.

Dificultades de concentración.

Aumento del apetito, leve aumento del peso.

Bradicardia (descenso de frecuencia cardíaca).

Cansancio.

Trastornos del sueño.

 

SEÑALES DE MEJORÍA

A partir de la tercera semana empiezan a percibirse beneficios:

Mejor capacidad respiratoria.

Mejores olfato, gusto y aliento.

Mejor rendimiento sexual y deportivo.

Mejor color y textura de la piel.

Más energía y menos somnolencia.

 

IDENTIKIT DE LA SOLUCION

radiografia del problema

 

CÓMO DISMINUIR LOS SÍNTOMAS FÍSICOS

Para disminuir los síntomas físicos de abstinencia a la nicotina se recurre a terapias de reemplazo nicotínico con:

Parches: liberan nicotina en el torrente sanguíneo y ayudan a calmar la ansiedad. Se pueden utilizar durante 24 horas o 16 horas, lo que dura la actividad diurna.

Chicles: liberan nicotina a la mucosa bucal.

Pastillas: se disuelven lentamente, tardan unos 20 a 30 minutos en tener efectividad.

Micro-comprimidos: se colocan debajo de la lengua y su efecto para saciar la abstinencia es rápido.

Entre los fármacos nicotínicos se encuentran:

Bupropión: antidepresivo que favorece una liberación de dopamina y es efectivo para amortiguar los síntomas de abstinencia.

Vareniclina: diseñado especialmente para dejar de fumar, reduce los efectos de la nicotina en el cerebro y disminuye los síntomas relacionados con la abstinencia.

Estas señales, más intensas en las primeras dos semanas después de dejar el cigarrillo, comienzan a disminuir mientras el ex fumador empieza a percibir los beneficios de dejar de fumar.

 

CONTENCIÓN A NIVEL PSICOLÓGICO

Se desarrollan estrategias para controlar la ansiedad y aprender a resolver los conflictos sin recurrir al cigarrillo:

Técnicas de respiración y relajación.

Ejercicio físico regular

Reconocimiento de excusas y anticipación a situaciones que disparan el deseo (si toma café y lo acompaña con un cigarrillo; reemplazarlo por otra infusión que no lo incite),

Desarrollar actividades que ocupen la atención y resulten placenteras,

Buscar contención en entorno afectivo.

 

 A NIVEL SOCIAL

Se estudian hábitos asociados al tabaco para disponer de recursos de reemplazo:

Reorganización del tiempo para reducir el estrés,

Evitar lugares ruidosos o con personas fumadoras (al menos durante las primeras dos semanas)

Sepa cómo dejar de fumar suma años y calidad a nuestra vida
Comentarios