Un nuevo informe de las Naciones Unidas indicó que una forma para prevenir la obesidad en el futuro es eliminar la
malnutrición en mujeres embarazadas y en niños.
El reporte indica que pasar hambre durante el embarazo
programa el tejido fetal para requerir el máximo de
los escasos alimentos que se le
ofrecen. Esto conduce a una alimentación excesiva
cuando hay mayor abundancia de comida.
Si se combina con una vida sedentaria, conduce a obesidad.
El problema es realmente agudo en países en
desarrollo, que además de sufrir
problemas de desnutrición no pueden lidiar con los costos
de tratar la obesidad y las enfermedades crónicas que ésta
produce, como la diabetes.
"Estos cambios progresivos en la nutrición implican que un número creciente de países en desarrollo enfrenta la 'carga doble' de nutrición excesiva o escasa y sus costos asociados de la salud y economía",
indica el informe.