En Argentina el 26% de las 90 mil
adolescentes -una de cada cuatro-
presenta algún tipo de desorden
alimentario: comer a toda hora, vincularse
de modo anormal con la comida, hacer
dieta inadecuada para su edad.
La OMS (Organización Mundial
de la Salud) sugiere que las adolescentes
incorporen con los alimentos unas
2200 a 2400 calorías por día.
Muchas chicas que hacen dieta ingieren
entre 800 ó 1000 calorías
diarias, lo cual les hace perder tejido
graso, cuya presencia es normal y
necesaria en la pubertad. Cuando hay
menos tejido graso que el aceptable
(por debajo del 22% de grasa corporal),
el cerebro le indica a la glándula
hipófisis que inhiba la ovulación,
y se deja de menstruar.
Es mantener una relación saludable
con el comer: hacerlo cuando se tiene
hambre, elegir bien los alimentos,
llevar un apropiado balance de proteínas,
grasas e hidratos de carbono, evitar
los ayunos, hacer cuatro a seis comidas
diarias. Disfrutar de la comida sin
caer en la compulsión, y consultar
a un profesional si se cree que hay
problemas de peso excesivo o demasiado
bajo.