
Si ha decidido hacer una vida más sana, ¡felicitaciones! Recuerde que es importante ponerse objetivos a corto y largo plazo. Cuide que sean objetivos realistas, de modo con un poco de esfuerzo puedan cumplirse.
En un artículo anterior le sugerimos hábitos para poner en práctica día a día. Ahora, ¿qué le parecen estas propuestas para una vez a la semana?:
- Haga algo creativo. Las personas que mantienen viva su capacidad creativa visitan menos al médico, toman menos medicamentos y tienen menos riesgo de padecer depresión. Anótese en un taller de pintura, escultura, cerámica, forme parte de un coro o un grupo de teatro. Los beneficios provienen tanto del goce de la creación como de estar en contacto con gente, relacionarse y compartir intereses.
- Tómese tiempo para la reflexión. Meditar, tomarse tiempo para uno, leer, mantener activa la vida espiritual son herramientas que ayudan a manejar mejor el estrés. No es necesario que tenga una creencia determinada, la clave está en encontrar un tiempo conectarse con su ser interior.
- Practique el optimismo. Haga una lista de sus logros y de las cosas por las que está agradecido, mire las fotos de sus vacaciones, los videos familiares, recuerde momentos felices, cuente a sus hijos y nietos sus vivencias positivas. Las personas optimistas viven más y mejor que las pesimistas.
- Coma más chocolate negro y pescado. Invítese una vez por semana con chocolate, ¡incluso si está haciendo dieta! Los flavonoides que contiene mejoran la salud de su corazón y evitan la depresión. Los pescados grasos -como salmón, merluza o sardina- también cuidan su salud cardíaca por tener alto contenido en ácidos grasos omega3.