La distribución de los diferentes productos y alimentos dentro de un supermercado no es producto del azar. Todo, absolutamente todo, está minuciosamente estudiado. Los artículos de primera necesidad y los de limpieza suelen disponerse en la última góndola: para llegar a ellos es necesario pasar frente a infinidad de productos tentadores: ropa, música, juguetes, golosinas, galletitas, bebidas, rotisería. La idea es que, al pasar, usted se enamore de algún producto del que podría prescindir y lo compre entusiasmado, convenciéndose de cuánto lo necesitaba.
¡Usted puede crear sus propias tácticas para mandar en el super! Estas sugerencias pueden hacer más económicas, eficaces y rápidas sus compras, y sobre todo, preservar su plan para bajar de peso:
El principio básico: saber qué es lo que necesita comprar. Prepare una lista antes de ir al supermercado.
Programe las compras semanalmente de acuerdo a su plan. Esto le permitirá organizarse mejor y simplificar el cumplimiento de su programa para adelgazar.
Compre los alimentos después de comer, cuando no sienta hambre. Es el mejor momento para llenar el changuito sólo con lo realmente necesario y no dejarse influir por la sensación de apetito.
En el supermercado, camine sin pasear. Diríjase directamente hacia las góndolas que busca, sin detenerse a mirar todos los productos, en particular, la rotisería.
Compre pocos alimentos preparados. Las comidas para calentar o congeladas en general tienen más grasas y sal que las hechas en casa.
Lea las etiquetas de los productos. Fíjese en el peso, composición, ingredientes, contenido graso, etcétera.
Evite comprar alimentos con los que no logra controlarse. Si no puede parar hasta terminar el chocolate o el paquete de galletitas, lo más sensato es no comprarlos, al menos hasta que logre un cierto manejo sobre ellos.
Tal vez adquiere ciertos productos porque a su familia le gustan. Sin embargo, ellos seguramente entenderán si usted les explica de modo amable su proyecto de perder peso. Pídales que se den sus gustos preferidos fuera de casa.
Compre hortalizas y frutas frescas para consumir como colación si tiene apetito entre comidas.
Elija algunos alimentos para tener en la heladera en caso de un ataque de hambre. Es mejor superar el momento con una manzana que con un alfajor. Compre frutas y hortalizas de estación, que son más sabrosas y económicas.
Si puede, haga las compras con alguien que también esté siguiendo un plan para adelgazar. No se engañe con la idea de que compra para los demás.
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El transporte
Si mientras transporta los alimentos suele tentarse y picar, esté alerta y evítelo:
Coloque lo que compró en el asiento trasero del auto o en el baúl.
Ate las bolsas o pida cajas y ciérrelas.
Haga que le envíen las compras a su domicilio.
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Lo básico
Preste atención a tres requisitos básicos que debe reunir un buen supermercado:
Limpieza de estantes, displays, baños y pisos.
Calidad de la mercadería. Los productos frescos, especialmente, deben ser de reciente elaboración y llevar las fechas de vencimiento en el envase o envoltorio.
Temperatura de heladeras y freezer. Deben enfriar muy bien.
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