Las vitaminas del complejo B, como el ácido pantoténico, son hidrosolubles y actúan en el metabolismo de los carbohidratos, de las proteínas y de las grasas. Dado que son solubles en agua y no se almacenan en el cuerpo, es necesario incorporarlas diariamente a través de la alimentación. La carencia de una o más puede deberse a los ayunos o dietas restrictivas para adelgazar y al consumo de más alimentos procesados y/o refinados que frescos.
Las vitaminas del complejo B actúan en conjunto con las enzimas (como co-enzimas), y a menudo se necesitan unas a otras para funcionar de manera óptima.
Ácido pantoténico o B5
Es conocido también como la "vitamina antiestrés". Puede ser producido por la flora intestinal y se obtiene además de una gran variedad de alimentos. Está estrechamente vinculado con el funcionamiento de las glándulas adrenales.
› Actúa en la transformación de las grasas y azúcares en energía.
› Es esencial en la síntesis de grasas, colesterol y otras sustancias.
› Interviene en la producción de cortisona y otras hormonas que ayudan a combatir el estrés e intervienen en el metabolismo.
Sus fuentes alimentarias
› carnes rojas y blancas
› huevo
› cereales integrales
› legumbres
› frutas secas
› levadura de cerveza
› germen de trigo
Recomendación diaria
Las necesidades individuales varían de acuerdo al consumo de alimentos que lo proveen, grado de estrés y situación biológica. En promedio se recomienda para adultos 5 mg diarios.
Cómo se cubre la recomendación diaria:
› 1 bife chico de hígado
ó
› 2 cucharadas de salvado, 2 cucharaditas de levadura de cerveza en polvo y 1 porción de carne
ó
› 1 filet de pescado grande y 1 puñado de maníes
ó
› 1 taza de legumbres en crudo, 1 taza de arroz integral y 2 cucharaditas de germen de trigo.
Sus enemigos
Es estable ante el calor y la oxidación, pero es fácilmente destruido por los ácidos (como el vinagre) y las sustancias alcalinas (como el polvo leudante).
Los procesos industriales reducen a la mitad el contenido de ácido pantoténico y la cocción de la carne lo reduce un tercio.
El tabaco disminuye su absorción. (Los fumadores pueden requerir suplementos de ácido pantoténico.)
Su carencia
Una alimentación basada principalmente en alimentos procesados o refinados o una disminución de la flora intestinal, comúnmente debido al uso de antibióticos, pueden causar su falta.
Es muy común que los adolescentes presenten carencia de ácido pantoténico debido al tipo de alimentación. Cuando sufren de acné (que suele tratarse con antibióticos), puede aún aumentar.
Su carencia se manifiesta con:
› fatiga excesiva;
› pérdida del apetito;
› náuseas y/o vómitos;
› trastornos estomacales;
› hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en sangre);
› hormigueo de manos y pies;
› problemas del sueño;
› depresión.
Toxicidad
No muestra efectos tóxicos específicos por dosis altas: más de 1,000 mg diarios, utilizados durante seis meses, no tuvieron efectos secundarios. En dosis de 1,500 mg algunas personas mostraron una sensibilidad superficial en los dientes.
Si se toma sin otras vitaminas del complejo B puede producirse un desequilibrio metabólico.
Más de 15 o 20 g diarios pueden producir diarrea y retención de agua. Sin embargo, esto no es peligroso. Lo aconsejable es dejar de tomarla y consultar al médico.
Suplementos
No tome suplementos:
› Si es alérgico al ácido pantoténico.
› Si esta tomando Levodopa, droga para el tratamiento del Mal de Parkinson.
› Si padece de hemofilia.
Su utilidad
› En tratamiento del alcoholismo.
› En tratamiento contra la fatiga.
› Para aliviar el estrés.
› Para estimular la curación de heridas.
De: Antioxidantes, vitaminas y minerales, por el Dr. Alberto Cormillot, Perfil Libros.