La sibutramina fue desarrollada originalmente para el tratamiento de la depresión, aunque su efecto sobre el sistema nervioso central hizo que creciera el interés por su aplicación en la obesidad. Se trata de un medicamento que suprime el apetito aumentando la disponibilidad de un neurotransmisor llamado noradrenalina.
Esta clase de fármaco, que en el país se introdujo en el mercado con el nombre de Aderan, debe ser recetado por un médico.
¿Cómo funciona?
El sistema nervioso envía información a las células a través de "mensajes químicos" o neurotransmisores. Estos mensajes parten de una célula y son luego reconocidos por receptores en la superficie de otra célula, que a su vez reenvía la señal, como en una carrera de postas. En este proceso el 10 por ciento de los neurotransmisores se pierde y el otro 90% es devuelto a la célula de origen (se reabsorbe). La sibutramina impide que estos neurotransmisores se reabsorban: logra que permanezcan activos durante más tiempo en el cerebro y de ese modo se prolongue la sensación de saciedad. El objetivo es que el paciente se sienta “lleno” con menos comida.
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La sibutramina aumenta la sensación de saciedad y ayuda a controlar la ingesta de alimentos. Una dieta reducida en calorías y actividad física regular siguen siendo los dos pilares más importantes a la hora de bajar de peso.
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¿Qué resultados se pueden esperar?
De acuerdo a numerosos estudios, los pacientes que usan sibutramina como parte de un programa médico para perder peso pueden lograr una reducción de 2 kilos o más durante el primer mes, y alcanzar una reducción aproximada de hasta el 7% del peso. Además, los pacientes que pierden más del 5% del peso experimentan un aumento del colesterol HDL o colesterol "bueno" (que “limpia” las arterias) y una reducción de los niveles de triglicéridos (grasas en sangre) y HbA1c, un indicador importante de diabetes, cambios que se traducen en beneficios para la salud.
Los efectos adversos más comunes de esta droga son: aumento de la presión arterial, constipación, sequedad en la boca, náuseas e insomnio. Otros efectos secundarios, que suelen ser leves, pueden incluir dolor de cabeza y aumento de la sudoración.
Quiénes pueden tomar sibutramina
Su uso está aprobado en personas con un sobrepeso mayor de 25 kilos y ciertos riesgos médicos relacionados como colesterol elevado o diabetes tipo 2.
De administración oral, la dosis recomendada es de una cápsula diaria por la mañana, aunque en algunos casos los médicos recetan hasta dos.
NO deben usar sibutramina
Quienes tienen alta presión mal controlada o no controlada.
Quienes sufren de enfermedad de la arteria coronaria, problemas cardíacos o arritmia.
Personas con problemas renales.
Aquellas personas que toman antidepresivos, otras drogas para bajar de peso, medicamentos para migrañas o analgésicos.
Quienes sufren de anorexia nerviosa.
Embarazadas o madres en lactancia.
Menores de 16 años.
Las ventajas
Aumento de la saciedad controlando el apetito.
Aumento del gasto calórico.
Pérdida de peso moderada y sostenida en el tiempo.