¿Considerás que ya no necesitás tomar leche? Lo cierto es que una insuficiente cantidad de lácteos priva a tu cuerpo, en especial a tus huesos, de calcio. Y tus huesos necesitan calcio para mantenerse.
¿Sabías que tus huesos están formados principalmente de calcio y que no hay huesos que resistan sin él? El calcio es el mineral que da fuerza al esqueleto. Casi la mitad de los huesos se forman durante los años de la adolescencia, justo cuando muchos chicos suelen dejar de tomar leche, suponiendo que ya no la necesitan. Se requiere mucho calcio cuando el cuerpo se estira y crece.
Tus huesos son como una especie de cuenta en el banco. Podés depositar calcio allí y ahorrarlo para una fase posterior de tu vida. El mejor momento para depositar calcio es la adolescencia, porque la "ventanilla de depósitos" está abierta más ampliamente. Es en ese momento cuando se necesita hacer la inversión. Si no acumulás suficiente calcio durante esa etapa de su vida, los huesos no logran llegar a su pleno desarrollo. Además, tendrás menos calcio depositado para usar cuando lo necesites, lo cual hace más probables las fracturas y otros problemas en el futuro. Para ayudar a combatir a la enfermedad de los huesos, llamada osteoporosis, necesitás comenzar ya mismo.
Si hacés gimnasia es mucho más importante tomar leche. La leche reemplaza a los líquidos que se pierden y te brinda la energía, potasio y proteínas de alta calidad que necesitás.
Hay algunos mitos sobre el consumo de leche:
- Mito 1: Los cereales con leche del desayuno son suficientes. Realidad: Se necesita más cantidad de leche. Un poco de leche con cereal es un buen comienzo, pero lo necesario son tres a cuatro vasos de leche por día para lograr cubrir 1300 mg de calcio. Así que, fijate en qué momento del día podrías tomar más leche, con cacao, café, sola, en reemplazo de un gaseosa o el mate.
- Mito 2: En la secundaria ya no necesito tomar leche. Realidad: Ahora necesitás más leche que nunca, más que en la primaria. En la adolescencia crecés un 15% de la estatura que vas a tener cuando seas adulto. Y la leche tiene excelente nutrientes para los adolescentes activos.
- Mito 3: No puedo tomar leche porque tengo intolerancia a la lactosa. Realidad: Puede ser que el problema no sea la leche (sólo el médico lo sabrá con seguridad). Pero de todas maneras se puede usar leche reducida en lactosa.
- Mito 4: La leche engorda. Realidad: Un vaso común de leche descremada contiene sólo 80 calorías, que es lo que comerías en 8 papas fritas, o media gaseosa.
Propuestas para tomar más leche
Desayuno:
- Reemplazá facturas y manteca por una mezcla de muesli, granola u otros cereales con una taza de leche descremada y media taza de frutas cortadas.
- Podés también variar con leche chocolatada.
- Si comés pan o tostadas, cubrilas con mozzarella o queso port salut, que pueden ser descremados.
- Si te gusta tomar mate, primero tomá la leche y después prepará mate.
Almuerzo:
- Podés tomar un cartoncito individual de leche en vez de gaseosa.
- Agregar queso rallado a los alimentos que lo admitan.
- Alrededor de las 15 hs.: un vaso de cacao con leche descremada, o un cartón individual de chocolatada descremada o un flan, que también se elabora con leche.
- Fuera de casa, en vez de un café podés pedir lágrima, que lleva más leche que café.
Merienda:
- Café con leche descremada.
- Sandwich de pan con queso mozzarella, port salut o cremoso.
Cena:
- Si te gusta, un vaso de leche helada puede reemplazar al agua o la soda.
- Agregar leche o queso blanco a las salsas, sopas, polenta.
- Postres con leche, como budines, flanes, postres.
- Para relajarte antes de dormir es ideal un vaso de leche tibia con una cucharada grande de miel y gotas de esencia de vainilla.
Fuente: National Dairy Council