Un grupo de hombres que comieron diariamente dos bols de cereales con elevados porcentajes de fibras -durante 12 semanas- redujeron su ingesta de grasas y sus niveles de colesterol.
Para el estudio, realizado por la Universidad de Colorado, se eligió a hombres de entre 50 y 75 años de edad. Ellos comieron cereales calientes y fríos en el desayuno y las colaciones –el aporte de fibras de dos porciones era de 14 gramos- e incorporaron más cereales hasta completar los 30 gramos diarios.
En el período de doce semanas se registró una caída promedio del 10% en la grasa absorbida (de 91 a 82 gramos) y se redujo el equivalente en calorías de la grasa del 32 al 28%. Las grasas saturadas cayeron a menos del 10% de la ingesta de calorías totales, y el colesterol dietario bajó en un 31%, de 374 mg. a 239 por día.
El aporte de calorías fue el mismo pero la mejora en la cantidad de grasas y de colesterol se tradujo en un menor riesgo de enfermedad cardiovascular.
Los hombres de este estudio consumieron avena, elevada en fibra soluble, o cereal de trigo, elevado en fibra insoluble. Ambos tipos de fibra son excelentes para la salud. La fibra soluble (presente en frutas y avena) reduce el colesterol sanguíneo y la absorción de glucosa. La insoluble (que se halla en vegetales en general y trigo) ayuda al pasaje de los alimentos por el sistema digestivo y hace más fácil el movimiento intestinal.
En conclusión, para reducir el riesgo cardiovascular es clave consumir una dieta más elevada en fibras: diferentes cereales enteros, legumbres, hortalizas y frutas. Todos contienen vitaminas, minerales y fitoquímicos.
Fuente: American Heart Association - Healthy News