El reino vegetal interviene a diario en la nutrición y en el tratamiento de enfermedades. A lo largo de la historia, el hombre ha recurrido a las plantas de su entorno para curarse de sus enfermedades. A través del método de la prueba y error, fue adquiriendo el conocimiento de las propiedades curativas de ciertas plantas o porciones de ellas y fue transmitiéndolo de generación en generación.
En efecto, muchas de las sustancias presentes en las plantas tienen propiedades para la prevención y tratamiento de algunos problemas de la salud. Estas son las plantas más populares utilizadas habitualmente en suplementos dietarios:
› alfalfa
› aloe vera
› ajo
› centella asiática
› equinácea
› jengibre
› ginseng
› ginkgo biloba
› manzanilla
› menta piperita
› propóleo
› valeriana
La alfalfa
Es considerada un suplemento nutricional y desintoxicante. Se cree que sus hojas estimulan el apetito y tienen propiedades laxantes y diuréticas. Aporta muy pocas calorías y buena cantidad de fibras, betacarotenos, vitamina C, potasio y fósforo. Ayudaría en la prevención de enfermedades cardíacas por su capacidad de retrasar la absorción del colesterol y disolver los depósitos de placa en las arterias. También previene la constipación y, como contiene antioxidantes, detiene el envejecimiento prematuro de las células.
La alfalfa se consigue suelta o envasada, fresca o disecada, en cápsulas, brotes o en polvo. Se consume como infusión: 1 ó 2 cucharaditas de hojas secas por taza de agua, hasta tres tazas por día. Como brotes o en polvo, se puede usar en ensaladas, sopas o sandwiches.
Es preciso interrumpir su ingesta ante dolor de estómago o diarrea. No se recomienda en embarazos, lactancia, o cuando se sufre de lupus.